Nueve con trece minutos marcaba el reloj, era una noche cálida y monótona. Yo, sentado en una rústica silla, movía mis dedos con rapidez sobre las teclas de la computadora; una avalancha de imágenes surgían una y otra vez en mi mente, mientras se entrelazaban con relatos alucinantes. La opaca luz que alumbraba la lúgubre habitación, emitía desvariadas sombras con el humo del cigarrillo cercano a mí. Por unos momentos, suspiré y cerré mis ojos mientras lo tomaba y llevaba a mi boca. Opté por un pequeño descanso. Me levanté de la silla y dirigí mis pasos hacia el baño, cuando de pronto un dolor agudo sobre el pecho me mataba con un ardor espantoso, miré mis manos, las líneas que habitaban en ellas se transformaban en gusanos marchando al compás de una canción que desconocía de donde provenía. Comenzaban a extenderse en pautas cortas y largas por todo mi brazo izquierdo, hasta que llegaron a mi pecho, el cual ardía cada vez más. De pronto apareció un gusano con un pequeño termómetro. Lo insertó justo en mi corazón. Mis ojos no daban crédito a lo que observaba. Extensas gotas de sudor brotaban de todo mi cuerpo. Mi respiración se entrecortaba, al tiempo que daba grandes bocanadas de aire. El dolor se hizo muy inminente. Caí al suelo, mientras el termómetro llegaba a su máxima potencia y explotaba en miles de pedazos, los cuales se convertían en palomitas de maíz y los gusanos emigraban hacía el orificio de mi pecho. Respiré hondo y grité muy fuerte. Quemaba. Me impactaba lo que ocurría. Traté de levantarme, pero no lo lograba. Escuchaba risas y alaridos. Todo se agitaba con lentitud, al tiempo que lanzaba una mirada hacia el monitor. No había nada en él. La computadora estaba apagada. Después todo se torno negro. Mi corazón dejó de latir.

 

...un espejo se ha roto en lo profundo de mi alma,
los sueños se transforman en prisiones,
el presente en evaporaciones del pasado,
mi corazón carcomido divaga lentamente
entre montañas de insultos y defectos;
tu dulce sombra se marchita,
te conviertes en silencio y ausencia
mientras yo...
me quedo divagando entre ayeres lejanos...

 

...que pasará si nos separa el sol de la luna,
bella amante soñadora y perspicaz;
se quebrarán los cristales del cielo nocturno,
se ahogarán las estrellas en el mar,
mi cuerpo, suspendido en las remembranzas de tu piel,
se convertirá en planeta,
tu semblante, en órbita de mi conciencia,
juntas, prevaleceremos en la sombra del cosmos...

 

"Astronautas"

By alukandra

...somos viajeros en el tiempo,
nuestros recuerdos se transforman en Pasado,
nuestras sueños en Futuro,
el Presente en sombras de nuestra existencia,
todo a nuestro alrededor sucede aqui y ahora,
y en este mismo instante marcha hacia atrás,
se vuelve lejano, efímero,
y a su vez adyacente... ETERNO!

 

Duelo

By alukandra

Hoy me decidí tirarte al olvido,
máscara aberrante y nociva,
lejanía de mis recuerdos alucinantes,
miedo fatalista de mi existencia
oscuridad catastrófica de mis pensamientos divergentes;

hoy soy poetisa, alma alegre,
mando cartas de amor con mi sonrisa,
río, vivo, sueño,
vuelo hasta el infinito.

 

Platónica utopía

By alukandra

...te deseo en silencio,
con la imagen rota de tu semblante,
te deseo en la lejanía,
debajo de una estrella,
a un lado del sol,
te deseo en la sombra del cielo,
fantasma del corazón de mis recuerdos ancestrales,
tatuaje del espíritu de mi existencia...

 

Fémina

By alukandra

...tus manos femeninas
me incitan a caminar por los rincones de tu piel,
tus labios rosados,
probar la miel de tu panal,
eres azúcar para mis sentidos,
belleza brillante,
delirio de mi espíritu..