viernes, 5 de marzo de 2010

“Cósmico amor”

Vislumbro tus estrellas, me duermo en tus galaxias,
asteroides desfilan figurando un corazón,
constelación de mis antenas sensoriales.

Se abre la puerta de tu semblante
para iluminarme con tu espíritu;
vuelo hacia la luz de tus tiernas caricias,
silencio, quietud, armonía.

Una aurora boreal nos envuelve,
me convierto en luna, te transformas en sol,
nos volvemos complementos del cielo.

martes, 2 de marzo de 2010

“Aún hay tiempo”

Doce con veintidós, marcaba el reloj, mi cabeza giraba al ritmo del segundero, los pensamientos se distorsionaban como manchas de pintura cayendo deliberadamente sobre un lienzo en blanco de forma espontánea; veía imágenes, miedos desfigurados y soles en extinción. De mis manos brotaban chinches apestosas, de mis pies, el cosquilleo de larvas aproximándose a mis piernas. Horrorizado por tan espeluznante escena, vociferé varias palabras sin entendimiento alguno, comenzando a circular mis pasos en la espesura ennegrecida. Instantes después, mi cuerpo cubierto de sudor y miedo, se engullía con lentitud sobre un pantano; delante de mí, un espejo, y en él, el reflejo de un esperpento sombrío y desahuciado. El fango empezó a cubrir mi boca, fosas nasales y minutos después mis ojos, los cuales vislumbraban muy de cerca una luz cegadora disipándose por los alrededores de aquel océano en tinieblas, y así una calma en lo más recóndito de mi existencia subía cada escalón para liberar mi alma atrapada. Es entonces que dio inicio el preludio de mi recorrido espiritual.

viernes, 15 de enero de 2010

“Humo y licor”

Sus ojos brillaban como constelaciones en el cielo, yo, sentada en una de las sillas de un ostentoso bar, fumaba con quietud mi cigarrillo, al ritmo que se cruzaban las miradas. Los labios de aquella criatura juvenil de cabellos negros llamaban a los míos en voz baja, un enorme vuelco sentía en las entrañas. Levanté la mano, y hablando de manera afable con el cantinero, solicité un whiskey con hielo. Los latidos de mi corazón tamboreaban por todo mí ser, la sangre surcaba con rapidez hasta llegar a la zona craneal. Su misteriosa mirada no se despegaba de mi rostro. Llegó el cantinero con mi bebida, la cual en un pestañeo engullí. Más cuán fue mi sorpresa, que al volver la mirada hacia donde se encontraba la bella criatura, ésta ya no estaba. Me incorporé a la atmósfera del lugar, los músicos tocaban delicadamente sus instrumentos. Del otro lado, las parejas se besaban, los amigos reían. Observé mí alrededor, esa persona no estaba, no existía. ¿Acaso habría sido una ilusión?. Tomé otro cigarrillo, al momento de prenderlo una figura se me acercó, y hablando con disimulo, me percaté de que era ella, mujer divina, amante de mis suspiros. Cerré los ojos, y sintiendo el aliento de su existencia, nos besamos, dejándonos llevar por los ríos de locura y licor que fluctuaban en ese instante.

viernes, 1 de enero de 2010

"La espera"

Soy la guardabosques de tus miedos,

leñadora de tus dichas infinitas,

guarda mis besos en el manto de tu sonrisa,

mis caricias, en los cajones de tu piel.


Hazle espacio a mi ternura

en la alcoba de tu mirada,

mi amor, en lo profundo de tu musculo sensorial.


Los pasos del tiempo no cesan,

muchas cosas existen por contarte,

abre las puertas y baja la marea,

princesa del altamar de mis sentidos,

oxígeno de mi alma enamorada.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Ojos de fuego

Los ríos pútridos fluctuaban sobre el valle sombrío, los danzantes de la noche mataban con feroces muecas infernales. Yo, sentada bajo un árbol iluminado por la lámpara celeste, observaba las fechorías de aquellas bestiales criaturas. Debajo de sus pieles ensombrecidas se escondían un par de canicas de fuego junto con unos colmillos de metal amarillento, su olor era repugnante. De pronto una de ellas, acercó sus pasos hacia mí, y pasando su lengua sobre mi mejilla izquierda, me tomó del cuello. No mostré miedo, detrás de mi espalda ocultaba un afilado puñal a punto de penetrar la asquerosa garganta de aquel espécimen de las tinieblas. De pronto, para mi asombro, sus ojos se tornaron en azul perla, sus facciones, a las de un apuesto caballero que me sonreía y hablaba con afable voz. Mi entendimiento no maniobraba correctamente, estaba embelesada por su belleza descomunal. Dejé caer el puñal sobre la hierba, sus labios envolvieron los míos. Cerré mis ojos, todo estaba transformándose en un abismo negro. Músculos y nervios comenzaban a paralizarse. La muerte en vigilia me esperaba.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

“Atrapado”

Dentro de un lóbrego y denso bosque, mis pasos se tornaban acelerados con una mudez indescriptible. Mi corazón, danzando al ritmo de las manecillas del reloj, explotaba en miles de partículas incrustándose en la superficie de mi memoria. Todo era negro, frío, lejano. Me detuve por unos momentos, una gota comenzaba a brotar de mi ojo izquierdo hasta morir en mis labios, en mis pensamientos, la imagen de un beso transformándose en recuerdo, un recuerdo convirtiéndose en llanto. No había estrellas ni luna, solo yo y el abismo sepulcral de mis lamentaciones, sombras del inframundo de mi conciencia. De pronto, mi vista abrió sus ventanas con lentitud, la realidad había cambiado. Mis lágrimas se volvieron sudor, la noche en sol. Una imperiosa pesadilla había acontecido, mientras que en las paredes de mi celda encefálica deambulaba el retrato fantasmal de mi amada, inscribiéndose en letras grandes sus caricias en lo subterráneo de mi espíritu y de mi cama emanando el perfume delirante de su piel.

viernes, 11 de diciembre de 2009

"Segundos que se van"

¿Cuántos millones de segundos
le restan a mi existencia?,
¿cuántos amaneceres?,
¿cuántas lunas?

La vida se mece
sobre la cuerda floja del tiempo,
recuerdos y sonrisas
de ayeres lejanos,
experiencias y vivencias
de una criatura pensante, soñadora.

Vivir es aprender
en el tiempo de la incertidumbre,
la creacion y desarollo
de sueños imposibles.