...ahí estaba aquella hermosa criatura,
acostada plácidamente en su cama;
sus respiros seducían mis pupilas,
que mareadas por la piel de su dulzura,
se mecían con el perfume de sus cabellos;
su boca, cueva mágica de ensueños,
clamaba con ternura que la besara
y sentir mi lengua junto a ella;
sus manos relajadas junto a su vientre,
fueron dotadas de una magia espectacular,
que cada vez que tocan mi piel la erizan,
provocando un viaje hacia el centro del universo,
al infinito y más allá;
yo por mi parte simplemente la contemplaba,
como obra de arte tan majestuosa,
tesoro sagrado que ha sido encontrado
en una ciudad perdida en lo profundo del océano;
arquitectura de los mismísimos dioses
que acaban de construir en los cimientos de mi razón;
de pronto, perdida en los abismos del tiempo,
las manos de la princesa de un cuento infinito se movieron
para así dirigirse a mi rostro sorprendido,
y abriendo sus ojos luminosos, tranquilamente me sonrió,
cautivándome de manera inmediata,
haciendo que de mi estómago
brotaran miles de mariposas como palomitas de maíz
y en mi corazón hayan puesto dinamita,
estallando en un millón de pedazos que se convertirían
en hermosas flores de primavera
para después cultivarlas con los besos que me brindaba;
sus manos se entrelazaban con las mías,
danzando sobre el espacio de sus sábanas;
su aliento se unía al mío,
como si fueran dos notas musicales entonando
una perfecta melodía,
deleitándonos con el aliento de nuestros espíritus;
cuando en eso me percate de que
estaban lloviendo PAPAS!,
una de ellas estaba rodeada de una suave Pasión,
que con vehemencia se aferraba al cuerpo;
otra rellena de Afecto con chocolate blanco y caramelo,
volviéndose un manjar exquisito para el alma;
otra más era un viento de Placer,
acariciando la piel blanca y la morena;
luego otra era una vela encendida desde siglos atrás
con la palabra Amor inscrita en ella;
y por último estaba una envuelta en papel de Satisfacción,
uniendo ambas existencias en una sola,
para así transformarse en un cohete
y lanzarse a la eternidad del cosmos...
Memorias que sucumban en el pensamiento de la superficie de mi locura existencial
miércoles, 3 de junio de 2009
jueves, 28 de mayo de 2009
...labios mojados...
...besos en la lluvia,
es lo que quiero yo,
pero solo contigo,
mi dulce y cálido primor,
porque tus labios son
como la miel y el chocolate,
y cuando los pruebo
se derriten en mi boca,
provocando un viaje
dentro de mi alma que
pilotea la nave de mi espíritu,
llegando al cielo
y despues a la luna;
bañarnos en salsa luminosa
de las ancestrales estrellas;
extaciarnos por el aliento de
nuestras gargantas sobre el cosmos;
uniendo los cuerpos al unísono de
dos corazones que se han hablado
durante el tiempo y el espacio,
adhiriéndose con resistol y pega loca...
es lo que quiero yo,
pero solo contigo,
mi dulce y cálido primor,
porque tus labios son
como la miel y el chocolate,
y cuando los pruebo
se derriten en mi boca,
provocando un viaje
dentro de mi alma que
pilotea la nave de mi espíritu,
llegando al cielo
y despues a la luna;
bañarnos en salsa luminosa
de las ancestrales estrellas;
extaciarnos por el aliento de
nuestras gargantas sobre el cosmos;
uniendo los cuerpos al unísono de
dos corazones que se han hablado
durante el tiempo y el espacio,
adhiriéndose con resistol y pega loca...
miércoles, 20 de mayo de 2009
...es de noche...
...me seduces, te persigo,
llego a tu cama, rodeada de estrellas
embriagado con el enigma de la noche,
el tiempo se detiene,
mi corazón se acelera,
la luna nos contempla;
mis manos recorren la finura de tu piel,
tus labios besan los míos con ternura,
me miras, te siento,
entablando un hermoso coloquio
desde el fondo de nuestros espíritus;
suspiras, te olfateo,
cerramos los ojos hasta quedarnos dormidos,
viajamos y soñamos, tomados de la mano,
rumbo al infinito;
nos volvemos inmortales...
llego a tu cama, rodeada de estrellas
embriagado con el enigma de la noche,
el tiempo se detiene,
mi corazón se acelera,
la luna nos contempla;
mis manos recorren la finura de tu piel,
tus labios besan los míos con ternura,
me miras, te siento,
entablando un hermoso coloquio
desde el fondo de nuestros espíritus;
suspiras, te olfateo,
cerramos los ojos hasta quedarnos dormidos,
viajamos y soñamos, tomados de la mano,
rumbo al infinito;
nos volvemos inmortales...
viernes, 15 de mayo de 2009
...yo...
...no seré ingeniero ni seré abogado,
ni tener una maestría o un doctorado,
solo soy un poeta, un eterno enamorado,
mago de la luna y un loco apasionado;
no tendré un coche para sacarte a pasear,
ni dinero para comprarte un collar,
pero si unas alas para invitarte a volar
y una gran imaginación para hacerte soñar;
no apareceré en la sección de sociales,
ni sabré tocar instrumentos musicales,
pero si una voz para cantarte cuentos especiales
surgidos de un mundo en espirales;
no tendré ficha para hablarte al celular,
ni un lujoso barco para llevarte a navegar por el mar;
pero si una grande sonrisa para hacerte suspirar,
y sobre mi corazón un caramelo para poderte regalar;
seré un enigma, al igual que un misterio,
un caballero antiguo que yace en el viejo cementerio,
un príncipe azul de un lejano imperio,
el espíritu vagabundo que te sacará del cautiverio...
ni tener una maestría o un doctorado,
solo soy un poeta, un eterno enamorado,
mago de la luna y un loco apasionado;
no tendré un coche para sacarte a pasear,
ni dinero para comprarte un collar,
pero si unas alas para invitarte a volar
y una gran imaginación para hacerte soñar;
no apareceré en la sección de sociales,
ni sabré tocar instrumentos musicales,
pero si una voz para cantarte cuentos especiales
surgidos de un mundo en espirales;
no tendré ficha para hablarte al celular,
ni un lujoso barco para llevarte a navegar por el mar;
pero si una grande sonrisa para hacerte suspirar,
y sobre mi corazón un caramelo para poderte regalar;
seré un enigma, al igual que un misterio,
un caballero antiguo que yace en el viejo cementerio,
un príncipe azul de un lejano imperio,
el espíritu vagabundo que te sacará del cautiverio...
lunes, 11 de mayo de 2009
...vuelo 444...
Después de un largo viaje, recorriendo miles de planetas, extrañas lunas y galaxias, por fin he llegado; algo tarde, algo temprano, digamos que justo a tiempo, o al menos eso quiero pensar.
Me quito mi sombrero, contemplando el mundo diferente del cual ahora formo parte, echo una mirada a mi reloj(cuatro de la tarde en punto), preguntándome dónde estarás, al mismo tiempo en que me dirijo a recoger mi maleta vieja en la puerta número cuarenta y cuatro, para después de esto, emprender un recorrido por el excepcional aeropuerto.
Camino y camino con pasos lentos hasta que me detengo a vislumbrar a través de las ventanas,el encuentro inminente de las personas que han recorrido grandes distancias para llegar a su destino.
Un llanto comienza a comerme con lentitud, recordando por unos segundos el perfume de tu piel, lo cálido de tu mirada y lo alegre de tu sonrisa, ¿cuánto tiempo ha transcurrido desde la última vez?; cierro mis ojos, brotando de ellos pequeñas gotas lagrimales, mientras que de mi pecho resuena la melodía de tu ausencia.
“¿Habré llegado a tiempo?”, me pregunto en mis adentros, al mismo instante en que un taxi se aparcaba enfrente del aeropuerto,y de él salía de forma apresurada, una hermosa mujer exquisita de piel blanca, aventándole el dinero casi en la cara al chofer.
Yo lo observaba todo desde la ventana principal, en el segundo piso, cuando de pronto la mirada de ella y la mía se cruzaron, mi corazón se detuvo por unos instantes, para luego acelerarse de una manera inusitada.
Dejé caer la maleta que traía conmigo, al igual que mi sombrero,lanzándome como rayo de luz hacia donde estaba ella,conducido por el dulce aroma que brotaba de su piel, su olor era inconfundible y mágico, sin duda alguna, era ella.
Seguía corriendo, como maratonista en olimpiadas,tropezándome y levantándome en cada vuelta, hasta que por fin me detuve para encontrarme con su singular sonrisa, mirándola casi transformado en estatua por unos segundos.
Corrí hasta sus brazos, perdiéndome entre sus cabellos y su piel, llorando de alegría por estar de nuevo a su lado; las palabras no me salían, mi corazón continuaba acelerado, cuando ella tocó mi rostro con sus delicadas manos para después quedar inmerso ante una gran luz que emergía alrededor de su cuerpo, disipando poco a poco de manera silenciosa la oscuridad que había acarreado durante el viaje, brotando de mi boca casi en un soplo: “Que alegría volver a sentirte”.
Sus ojos me miraron con nostalgia, mientras que sus manos apretaban mi semblante con vehemencia, para luego escuchar de sus divina voz: “Te he extrañado tanto”; yo en cambio, la cubría con mis fuertes brazos, diciéndole suavemente al oído: “Aquí estoy, ya nada nos separará”.
Y dirigiendo mis labios hacia los suyos, su corazón y su espíritu me daban la bienvenida a este nuevo mundo...
Me quito mi sombrero, contemplando el mundo diferente del cual ahora formo parte, echo una mirada a mi reloj(cuatro de la tarde en punto), preguntándome dónde estarás, al mismo tiempo en que me dirijo a recoger mi maleta vieja en la puerta número cuarenta y cuatro, para después de esto, emprender un recorrido por el excepcional aeropuerto.
Camino y camino con pasos lentos hasta que me detengo a vislumbrar a través de las ventanas,el encuentro inminente de las personas que han recorrido grandes distancias para llegar a su destino.
Un llanto comienza a comerme con lentitud, recordando por unos segundos el perfume de tu piel, lo cálido de tu mirada y lo alegre de tu sonrisa, ¿cuánto tiempo ha transcurrido desde la última vez?; cierro mis ojos, brotando de ellos pequeñas gotas lagrimales, mientras que de mi pecho resuena la melodía de tu ausencia.
“¿Habré llegado a tiempo?”, me pregunto en mis adentros, al mismo instante en que un taxi se aparcaba enfrente del aeropuerto,y de él salía de forma apresurada, una hermosa mujer exquisita de piel blanca, aventándole el dinero casi en la cara al chofer.
Yo lo observaba todo desde la ventana principal, en el segundo piso, cuando de pronto la mirada de ella y la mía se cruzaron, mi corazón se detuvo por unos instantes, para luego acelerarse de una manera inusitada.
Dejé caer la maleta que traía conmigo, al igual que mi sombrero,lanzándome como rayo de luz hacia donde estaba ella,conducido por el dulce aroma que brotaba de su piel, su olor era inconfundible y mágico, sin duda alguna, era ella.
Seguía corriendo, como maratonista en olimpiadas,tropezándome y levantándome en cada vuelta, hasta que por fin me detuve para encontrarme con su singular sonrisa, mirándola casi transformado en estatua por unos segundos.
Corrí hasta sus brazos, perdiéndome entre sus cabellos y su piel, llorando de alegría por estar de nuevo a su lado; las palabras no me salían, mi corazón continuaba acelerado, cuando ella tocó mi rostro con sus delicadas manos para después quedar inmerso ante una gran luz que emergía alrededor de su cuerpo, disipando poco a poco de manera silenciosa la oscuridad que había acarreado durante el viaje, brotando de mi boca casi en un soplo: “Que alegría volver a sentirte”.
Sus ojos me miraron con nostalgia, mientras que sus manos apretaban mi semblante con vehemencia, para luego escuchar de sus divina voz: “Te he extrañado tanto”; yo en cambio, la cubría con mis fuertes brazos, diciéndole suavemente al oído: “Aquí estoy, ya nada nos separará”.
Y dirigiendo mis labios hacia los suyos, su corazón y su espíritu me daban la bienvenida a este nuevo mundo...
lunes, 4 de mayo de 2009
...luna primavera...
…con el alcohol en la sangre,
provocando una catástrofe
sobre el espíritu inconsciente;
escupiendo palabras confusas,
llenas de un tremendo “odio” hacia ti,
volviéndome vulnerable con tu presencia,
tus irrefutables caricias y tus besos;
al bailar y llorar contigo a la medianoche
ha multiplicado este inquietante “odio”,
las sensaciones que incitas en mi interior son tan grandes
que me arrancaré el hemisferio izquierdo de mi cerebro
para no ponerme a pensar y encontrar el por qué;
mientras que la bella luna es espectadora
de esta espiral de la cual formamos parte,
cubriéndonos con su encanto sobrenatural,
ante esta extraña primavera con olor a ofuscación,
perturbando mis sentidos y emociones,
descubriendo las nuevas conmociones
del sueño de una hormiga;
lo único que deseo en este momento
es estar contigo para cuidarte y protegerte,
no me preguntes la razón,
solo cierra los ojos y deja que fluya…
provocando una catástrofe
sobre el espíritu inconsciente;
escupiendo palabras confusas,
llenas de un tremendo “odio” hacia ti,
volviéndome vulnerable con tu presencia,
tus irrefutables caricias y tus besos;
al bailar y llorar contigo a la medianoche
ha multiplicado este inquietante “odio”,
las sensaciones que incitas en mi interior son tan grandes
que me arrancaré el hemisferio izquierdo de mi cerebro
para no ponerme a pensar y encontrar el por qué;
mientras que la bella luna es espectadora
de esta espiral de la cual formamos parte,
cubriéndonos con su encanto sobrenatural,
ante esta extraña primavera con olor a ofuscación,
perturbando mis sentidos y emociones,
descubriendo las nuevas conmociones
del sueño de una hormiga;
lo único que deseo en este momento
es estar contigo para cuidarte y protegerte,
no me preguntes la razón,
solo cierra los ojos y deja que fluya…
sábado, 2 de mayo de 2009
...el vuelo de las espirales...
…perseguido por las espirales en el tiempo,
incógnita infinita acariciada por la demencia,
fatalidad momentánea de la primavera,
convirtiéndose en un dulce delirio inquebrantable;
mi percepción se une a la conciencia de mi espíritu,
provocando desordenes mentales en los pies del firmamento,
recorriendo mil siglos para el nuevo amanecer;
decenas de rostros, vino añejo sobre la sombra del recuerdo,
heridas del olvido en el presente y el futuro;
cubierto siempre por mi madre la Luna,
sanatorio espiritual completamente ineludible…
incógnita infinita acariciada por la demencia,
fatalidad momentánea de la primavera,
convirtiéndose en un dulce delirio inquebrantable;
mi percepción se une a la conciencia de mi espíritu,
provocando desordenes mentales en los pies del firmamento,
recorriendo mil siglos para el nuevo amanecer;
decenas de rostros, vino añejo sobre la sombra del recuerdo,
heridas del olvido en el presente y el futuro;
cubierto siempre por mi madre la Luna,
sanatorio espiritual completamente ineludible…
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